Cirugía de la Parálisis Facial

La Cara es el espejo del alma, el órgano público con el que interactuamos y nos relacionamos con los demás. La complejidad de sus músculos y funciones permiten transmitir emociones , sentimientos y mensajes que no se pueden comunicar solo con palabras. La expresión facial forma parte indisoluble de la comunicación y es realmente la más humana de sus distintas facetas.

¿Cómo lo hago?

Las técnicas de reconstrucción las podemos dividir en:
Técnicas Estáticas: Persiguen una suspensión de la cara lo más natural posible, cierre del párpado o elevación de la ceja, entre otras. Con ellas se mejora la apariencia física de los pacientes.
Técnicas Dinámicas: Orientadas a que el paciente afectado por una parálisis facial consiga de nuevo mover la cara y provocar la sonrisa.
Se pueden emplear injertos nerviosos o trasplantes musculares según el tiempo de evolución de la parálisis, la edad y el sexo.
Todas estas técnicas intentan devolver a la cara la movilidad perdida. Es lo que constituye la rehabilitación dinámica.
En otros casos, cuando por diferentes circunstancias y antecedentes no es posible realizar la rehabilitación dinámica se procede a la suspensión o rehabilitación estática facial.

Instrucciones para cirugía de la parálisis facial

Cuando se trata de intervenciones faciales se solicita al paciente:
- Preparación con un lavado jabonoso de cabeza y adecuada higiene oral.
- Los hombres deben estar cuidadosamente afeitados, evitando lesiones causadas por la máquina de afeitar.
- No utilizar cosméticos el día de la revisión.